A veces, dejar de comer es necesario y, sin embargo, por más conscientes que somos de que hemos de parar, nos resulta imposible. ¿Hay algún método que realmente funcione? Tal vez, y todo depende de tu salud. Por eso, desde tu blog amigo de Sanitas Promo Salud, te vamos a explicar los posibles motivos y la forma de evitar esta situación no deseada.

Por qué tienes hambre a todas horas y no puedes dejar de comer

Bien, ¿qué sucede cuando tenemos hambre a todas horas y no somos capaces de gestionar las ganas de comer? Alimentarse es necesario, pero una vez ingeridos los nutrientes para funcionar en el día a día, ¿por qué no paramos?

Los motivos pueden ser muy diversos. Algunos de los más comunes son estos:

  • Desconexión del cuerpo. Es decir, no recibimos las señales del hambre correctamente, tal vez por interacciones sociales y asociaciones a ciertos eventos. El caso es que no sabemos cuándo parar.  O bien por el estrés, o por no detenernos y escuchar a nuestro organismo.
  • Hambre emocional. Es una situación muy común y habitual. Incluso se ha acuñado el término de alimento emocional, ya que se refiere a aquellos productos que acentúan y estimulan el circuito cerebral del placer, puesto que liberan neurotransmisores que provocan sensaciones agradables. Por desgracia, es algo transitorio, por lo que resulta una solución ineficaz a largo plazo.
  • Dieta restrictiva. Se usa cuando hay que luchar contra problemas de salud como la obesidad, el colesterol, etc. Obviamente, hay que seguir un programa de alimentación bastante rígido que restringe la cantidad de comida a ingerir, y eso puede provocar un problema psicológico en la persona.

Estos son los motivos más habituales por los que sientes que no puedes dejar de comer. Una dieta demasiado restrictiva te puede anular mentalmente. El hambre emocional viene acompañada del malestar cerebral. Así pues, si necesitas ayuda profesional, clica aquí, podemos ponerte en contacto con los profesionales de Sanitas para que encuentres una salida óptima a tu problema de salud.