3 de cada 10 españoles padece los molestos efectos de la temida alergia primaveral. Si eres uno de ellos te explicamos como se produce y de que forma puedes aliviar sus síntomas con algunas sencillas pautas.

La principal causa de la alergia primaveral es el polen producido por las plantas durante el proceso de polinización que tiene lugar en estas fechas.

Este alérgeno viaja por el aire de unas flores a otras, bien por la acción del viento, bien por los insectos que lo transportan en la libación. Una vez introducido en el organismo, normalmente por vía aérea, provoca la citada alergia al polen.

Todos los años no hay la misma cantidad de polen en el ambiente ya que son dos los factores decisivos que influyen en la proporción, la lluvia y la zona geográfica:

La lluvia abundante en las estaciones previas a la primavera propicia el mayor desarrollo de las plantas lo que a su vez se traducirá en una mayor producción de polen cuando llegue la primavera afectando así en mayor medida a las personas alérgicas.

Si llueve regularmente durante la primavera o hay un ambiente húmedo, habrá menos polen porque el agua lo elimina precipitándolo al suelo. Por el contrario, si la primavera es seca habrá una mayor concentración de polen en el ambiente.

Cada zona geográfica tiene una vegetación característica. Algunas plantas como las gramíneas pueden crecer en cualquier lugar pero otras como por ejemplo el olivo, sólo crecen en zonas con un clima adecuado.

Los síntomas de alergia primaveral pueden ir desde leves a más graves, entre los que se incluyen estornudos, picazón de ojos, eccemas, rinitis, conjuntivitis, broncoconstricción, vómitos, diarrea y en casos excepcionales, anafilaxis.

Lo primero y más importante es tener un diagnóstico correcto y un tratamiento ajustado. Si tus síntomas son de mucosidad espesa, verdosa o amarillenta y rara vez padeces un picor constante e irritante en la nariz, seguramente solo tienes resfriado. Sin embargo, si la mucosidad es transparente, más líquida y con un picor constante en la nariz… lo sentimos, lo más probable es que seas alérgico al polen.

A continuación, sería conveniente realizarte una sencilla prueba cutánea para diagnosticar tu alergia correctamente y llevar el tratamiento adecuado. Las pautas siguientes también ayudarán:

• Deja de fumar, el tabaco agrava los síntomas de la alergia
• Utiliza gafas de sol
• Cuando conduzcas, cierra las ventanillas del coche
• En casa, procura no abrir las ventanas por la noche o al amanecer
• Cámbiate de ropa o dúchate al llegar a casa
• Evita pasar tiempo en la calle los días de viento
• No tiendas la ropa al aire libre
• Evita barrer la terraza y cortar césped
• No dormir cerca de árboles o plantas

Siguiendo estas fáciles recomendaciones y el tratamiento que te prescriba tu alergólogo de confianza de Sanitas, conseguirás sentirte mejor.