La diverticulosis es una dolencia digestiva muy común que, usualmente, se descubre cuando se realizan pruebas destinadas a detectar otras patologías. Conozcamos un poco mejor esta afección en nuestro blog saludable de Sanitas Promo Salud.

Este trastorno consiste en la formación de pequeños sacos o bolsillos denominados divertículos en la pared intestinal, generalmente en el colon o en el intestino grueso.

Qué es la diverticulosis

La diverticulosis es relativamente frecuente en pacientes de entre 40 y 45 años. El 60% de los pacientes mayores de 60 años la padecen, y pasados los 80 años alcanza a 70 de cada 100 personas. Es relativamente más frecuente en mujeres.

Síntomas y tratamiento

El sedentarismo es una de las causas que afectan directamente al funcionamiento intestinal, así como las dietas pobres en agua y fibra.

Generalmente la diverticulosis no tiene síntomas y el paciente se entera de que las padece debido a que, por ejemplo, una colonoscopia prescrita en un programa de cribado de cáncer de colon, sospechando la existencia de pólipos, la descubre.

Sin embargo, en ocasiones pueden presentarse cólicos leves, cierta hinchazón abdominal o un leve estreñimiento, que se solucionan modificando algunos hábitos en el estilo de vida.

Diverticulosis: síntomas y tratamiento Sanitas Promo Salud

En todos los casos, la diverticulosis representa un evidente factor de riesgo de diverticulitis, un cuadro derivado de la inflamación e infección de los divertículos, por acumulación de materia fecal que se endurece y lesiona el tejido intestinal.

Esta enfermedad no es grave, pero presenta algunos síntomas que pueden considerarse severos, como fiebre, malestar general, náuseas, vómitos, dolor abdominal o sangrado en las heces.

Existen medicamentos para la enfermedad, pero sus síntomas pueden reducirse sensiblemente con una dieta rica en vegetales y fibra para mejorar el tránsito intestinal. Los alimentos vegetales evitan la aparición de alteraciones relacionadas, como por ejemplo el estreñimiento.

También se recomienda aumentar sensiblemente la ingesta de agua diaria y llevar una vida activa, evitando el sedentarismo, una de las causas de la diverticulosis. ¿Quieres saber más? Clica aquí.