Todavía hoy es relativamente común confundir la carne de pavo y la carne de pollo. Sin embargo, no son lo mismo. Por eso, desde tu blog amigo de Sanitas Promo Salud, vamos a conocer ambos productos alimenticios y proteicos, para que sepas qué beneficios disfrutarás con cada uno de ellos.

La carne de pavo

Igual que la carne de pollo, la carne de pavo es una carne blanca que se asocia a un consumo moderado para mejorar de ciertas patologías crónicas y para adecentar el metabolismo humano.

En el caso de la carne de pavo, dependiendo de la parte del animal, el número de proteínas es bastante elevado. Además, es un alimento que aporta un buen número de nutrientes, como el calcio, en el cual supera a la de pollo.

Un punto muy positivo para esta carne es que apenas contiene grasas saturadas en su interior, y las pocas que hay están en concentración muy inferior a la de la carne de pollo. Es decir, la presencia de colesterol es ínfima.

La carne de pollo

Carne de pavo vs. Carne de pollo: ¿son iguales? Sanitas Promo Salud

Del mismo modo que la de pavo, la carne de pollo contiene un elevado índice de proteínas las cuales son esenciales para garantizar un buen estado de los músculos. Y no solo eso, se trata de proteínas de alto valor biológico puesto que contienen todos los aminoácidos esenciales, por lo que genera muchísima energía, pero al mismo tiempo se digiere muy bien.

Otro de sus beneficios comunes con la de pavo es el bajo contenido en grasas que posee y aunque sean saturadas, no son del tipo que perjudica la salud tal y como han demostrado diversos estudios científicos.

Tampoco hay que olvidar una ventaja añadida que es el gran contenido que tiene de vitaminas pertenecientes al grupo B. Estas son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema nervioso, de los músculos, la energía e incluso para la prevención de la anemia.

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