El temido acné, tan problemático para millones de adolescentes, puede ser confundido con la rosácea con cierta normalidad. Por eso, desde tu blog amigo de Sanitas Promo Salud te explicaremos cómo distinguir ambos fenómenos.

El acné

El acné es una patología que afecta al folículo piloso, la zona de la piel en la que se origina el pelo. Dicho folículo obstruye células muertas de piel y grasa y desarrolla una reacción inflamatoria infectando el ya citado folículo.

La rosácea

En este caso el problema es similar, pero provoca que los vasos sanguíneos del rostro se dilaten, acumulando líquidos en partes blandas que permitiendo que aparezca el consabido enrojecimiento de la piel.

Aprende a distinguir el acné de la rosácea Sanitas Promo Salud

Cómo distinguir el acné de la rosácea

Aunque ambos trastornos provocan la aparición de granos en la cara, no son realmente iguales. De hecho, es habitual que el acné se extienda por la espalda, incluso el tórax o los hombros.

Por su parte, la rosácea puede provocar el enrojecimiento de la piel por situaciones de estrés o cambios de temperatura.

Además, la rosácea es frecuente en mujeres que han superado los 30 años de edad, mientras que el acné suele aparecer en chicos y chicas que atraviesan la pubertad y la adolescencia.

Otra diferencia la encontramos a nivel sintomático. El acné afecta únicamente a la piel, mientras que la rosácea también puede aparecer acompañada de problemas oculares que se asocian a esta afección.

Por ello, en el momento de diagnosticar el problema y preparar un tratamiento eficaz hay que adaptar cada uno a la afección concreta y buscar medidas más o menos agresivas según el avance de una u otra.

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