¿Qué hacer con el alimento con moho que ha quedado olvidado en algún armario o en la nevera? A continuación, en nuestro blog saludable de Sanitas Promo Salud, vamos a descubrir cómo podemos actuar con estos productos.

Recuerda que el moho cumple la función de descomponer las moléculas duras de los alimentos. Esta capa nada apetecible, en realidad, puede disponer de diversas variedades, y no todas son tóxicas. No hay que olvidar que se pueden diferenciar más de 300.000 especies de hongos.

Alimento con moho

Alimento con moho: ¿qué hacer? Sanitas Promo Salud

A continuación, vamos a diferenciar los mohos de los alimentos entre sus diversas variedades:

  • Moho beneficioso: aporta características organolépticas, como sabor o textura. No son perjudiciales, pertenecen a las variedades de Penicillium y se encuentran en quesos como el roquefort, el camembert, el cabrales o el brie. También están las especies Aspergillus, que se usan para fermentar sojas, y los Saccharomyces cerevisae para panes y cervezas.
  • Moho tóxico: cualquier moho que no sea uno de los nombrados anteriormente es dañino. Surgen cuando el alimento no está bien almacenado y cerrado y se encuentra en cítricos, panes, etc. Además, si lo estás viendo, indica que todo el alimento está contaminado, por lo que no sirve con apartarlo y seguir comiendo el producto. Se desaconseja por completo hacerlo. Recordemos que cuentan con esporas volátiles e incluso se agarran a envoltorios, trapos y utensilios de cocina.
  • Microtoxina: estas sustancias proceden de algunas especies de mohos y son un gran riesgo para la salud. Aparecen en cereales y frutos secos por las malas condiciones de protección y almacenamiento de los alimentos, por culpa generalmente del calor y la humedad.

Recuerda la importancia de diferenciar estos tipos de mohos de los alimentos para evitar daños innecesarios. Si quieres más información, puedes contactar con nosotros y hablar directamente con los expertos de Sanitas para disfrutar de una vida saludable y sin riesgos.